Ill Niño & Gamora, Sala Rockstar, Barakaldo

A más de diez años de distancia de su apogeo, el brillo con el que el Nu Metal lucía a finales de los noventa ha quedado reducido a su más mínima expresión. Con sus principales formaciones editando discos que pasan desapercibidos y con giras que no consiguen llenar recintos que antaño solo les hubiesen servido de ropero, da la impresión de que el estilo se haya quedado congelado en el tiempo. Viven de la nostalgia de aquellos a los que la década de los noventa se les hizo corta. Treintañeros en su mayoría que aun a día de hoy relacionan algunos de sus mejores momentos, con canciones que por aquel entonces sonaban allá donde fueses.

La actuación que Ill Niño nos brindó en la RockStar Live hace unos días, es la última demostración práctica de todo lo expuesto. Una banda que vivió sus instantes de gloria cuando comenzábamos a deambular por el nuevo siglo y que hoy en día se ve abocada a vivir de las rentas. El ocaso de todo un movimiento personificado en seis músicos, que continúan a lo suyo sin preocuparse en excesopor lo desfasado que pueda parecer su propuesta.

Como excusa sobre la que edificar la gira que nos atañe, traían un correcto nuevo álbum que sirvió para completar los huecos que dejaron los grandes éxitos del conjunto. Un par de resquicios por los que se colaron The Depression y Epidemia, bastaron para presentar en sociedad el último esfuerzo de Ill Niño. Una cuota de concierto ciertamente escueta, si la comparamos con el redondo sobre el que basaron toda la velada, su archiconocido Revolution/Revolución.

Un buen rato antes de que todo lo descrito se materializase sobre las tablas, pudimos contar con un digno precalentamiento por parte de los guipuzcoanos Gamora. Un conjunto que parecía encajar perfectamente con la temática de la noche y que saltó a la Rockstar sin la presión que implica cerrar. Actuaron ante un número irrisorio de espectadores, ya que el grueso de los aficionados acabó apareciendo bastante más tarde. Este hecho lamentablemente motivo  que sus minutos quedasen un pelín deslucidos. Si a esto le sumamos el pobre sonido con el que contaron, podemos hacernos una idea bastante precisa de lo ocurrido. Mucha buena voluntad frente a los habituales hándicaps que ofrece la conocida sala de Baracaldo,  fue todo lo que la banda pudo esgrimir como defensa.


Aunque la comparecencia de Gamora terminara por saldarse sin pena ni gloria, no fue sencillo esquivar la mirada cuando a su guitarrista le tocaba el turno de hacer filigranas. Olmo es todo un espectáculo sobre el escenario y cada vez que uno tiene la suerte de toparse con él, entiende perfectamente que es lo que vieron Criminal cuando le ficharon. Sin duda se trata de un fuera de serie que podría estar tocando con cualquier banda de primera fila. Suerte tienen estos guipuzcoanos de contar con semejante baluarte dentro de su formación.


Con otro tipo de individualidades remarcables se presentaron Ill Niño ante su parroquia. En su caso es Christian Machado quien acapararía la mayor parte del protagonismo. El frontman brasileño continúa llenando el escenario, de la misma manera que cuando pesaba diez kilos menos. Su imponente figura envuelta en rastas, se movía de un lado a otro con el magnetismo  de quien tiene muchos años de tablas tras de sí. Alucinante fue poder contemplar desde el foso como se abalanzaba sobre nosotros, enfundado en su característico chándal.

Por desgracia las acometidas que produjeron los tres primeros cortes, me cogieron tirando fotos y no pude pararme a apreciar demasiados detalles. Fue cuando This Is War caía sobre nosotros, que comencé a tomar verdadera conciencia de lo que allí estábamos presenciando. Una banda perfectamente pertrechada detrás de sus instrumentos, había tomado la RockStarpara demostrarnos que el Nu Metal sigue conservando su vigencia cuando el telón se levanta. Sin tantos saltos como en sus años mozos, pero con la experiencia que dan los tiempos de gloria vividos, a  Ill Niño no les costó más que unos minutos tener al público justo donde querían.

Te Amo, I Am Loco o Unreal iban dinamitando la estancia mientras la gente se iba animando poco a poco. Aunque no llegábamos a las quinientas personas, la imagen de concierto grande estaba quedando intacta. Los pogos comenzaban a surgir tímidamente y Christian Machado arengaba al respetable con sus sentidos discursos. Ni siquiera el tono de culebrón venezolano que empleaba  para dirigirse a la audiencia, restaba impacto a sus palabras.


Dirigiéndose a nosotros como Vascos -en singular- aprovechó cada segundo de que dispuso para recordarnos que el Metal Latino es algo que merece ser valorado. Apoyando cada palabra que salía de su boca con hechos, inmediatamente soltaba una nueva andanada de Nu Metal que hacía crujir las paredes de la sala baracaldesa. Podía tratarse de Corazón Of Mine o de When It Cuts, poco importaba siempre que se tratasen de cortes de sus tres primeros discos. La gente había pagado por escuchar  una batería de clásicos y no iba a ser otra cosa lo que iban a recibir.

Sonriente desde su trinchera mientras tanto, Dave Chavarri se mostraba feliz ante la reacción de los presentes y se permitía algún que otro momento para cruzarse puyas con el percusionista de la banda. Delante de él, Ahrue Luster demostraba que nadie le ha regalado el impresionante currículum que ostenta y nos ofrecía una auténtica lección práctica sobre el manejo de las seis cuerdas. Él fue el encargado de introducir en directo la mayor parte de acústicas que la banda incluye en sus piezas.


Con unos músicos tan solventes de por medio, el único pero con el que podían toparse era el conocido mal que siempre conlleva la Rock Star Live. Tenían dos opciones-al igual que todas las bandas que antes que ellos han pisado esas tablas-bajar el volumen y tratar de sonar nítidos o subirlo al máximo para dejarlo todo en manos de la providencia. Optaron en este caso por la segunda y suplieron con watios las evidentes carencias que siempre llevara este recinto como coletilla.

Sabiamente reservaron sus mayores hits para las postrimerías y dejaron a la gente tomar el camino de salida con la satisfacción del deber cumplido. What Comes Around poco antes de marcharse hacia los bises y How Can I Live cuando los iniciaron, fueron instantes que estuvieron perfectamente aprovechados. Tras  ellos un formidable Liar dio la puntilla a la noche con la últimaexhibición de Nu Metal que nos quedaba por presenciar. Hora y media raspada terminaba entre aplausos, sonrisas y la sensación generalizada de que grupos como este no debieran de perderse en el olvido que producen los años. Aún tienen mucha sensibilidad latina que repartir los integrantes de Ill Niño.

Unai Endemaño
Stun.es
Ill Niño & Gamora, Sala Rockstar, Barakaldo Ill Niño & Gamora, Sala Rockstar, Barakaldo Reviewed by ABdMetal on 18:29 Rating: 5

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