My Dying Bride "A Map of all Our Failures"

Por Unai Endemaño (www.stun.es)

Suelo tender a catalogar a demasiadas bandas como favoritas, lo reconozco. Unas por ciertos motivos y otras cuantas, por razones opuestas, han acabado conquistándome a lo largo de los años. De My Dying Bride, tan solo puedo decir que nunca me dieron una sola opción para dudar de su grandeza. Siempre han mantenido una coherencia que admiro profundamente y este nuevo trabajo que acaban de rubricar, no supone ningún revés hacia lo que siento.

Puede que a unos pocos les comience a aburrir el aparente inmovilismo, que subyace detrás de cada nueva obra de My Dying Bride. La sensación de que la escasez de cambios, acaba deviniendo en sopor, es uno de los mayores hándicaps que deben sortear los no iniciados. La premisa de que el Doom, no acostumbra a casar demasiado bien con las sorpresas, es lo primero que deben tener claro.

Se trata de un estilo, en el que se pretende dar una representación grafica de la propia debilidad. Un carrusel de desgracias, que busca la belleza en su propia agonía. El romanticismo llevado al extremo más enfermizo. La angustia que se esconde bajo las sonrisas de cera, con las que nos cruzamos todos los días. Una autentica oda a la miseria del alma, en la que los de Yorkshire, continúan siendo los indiscutibles maestros.No precisan de grandes novedades, para llegar hasta donde pretenden. Las formas solo cambian sutilmente, pero la esencia es siempre la misma. En esta ocasión, los detalles relevantes son unas pocas líneas con voz gutural, las pinceladas del violín que recuperaron hace un par de discos y el profundo regreso hacía los orígenes que apunta todo el trabajo.

Todas las características señaladas, se pueden apreciar sin demasiado problema, ya desde el mismo inicio del redondo. Kneel Till Doomsday, se encarga de recibir al oyente hasta unos My Dying, que guardan mucho en común con los del Turn Loose The Swans. Tan lentos y pesados, como los conocimos hace más de dos décadas. Cargando los tiempos de riffs envolventes, y dejando ir cada palabra, como si la tragedia fuese a devolverles la vida.

Una vez hemos tenido el tiempo suficiente como para deleitarnos con la infinita densidad que inunda cada segundo del anticipo, The Poorest Waltz nos acerca la vertiente más gótica del conjunto. Todo el ambiente se colma de melodías, y el recuerdo al Like Gods Of The Sun, se antoja inevitable.

Mucho más intrincado resulta A Tapestry Scorned, otro corte en el que se añaden voces guturales y macabros arreglos de violín. Contando con un alucinante viraje en el que la banda llega a recordarme a Primordial, supone el verdadero plato fuerte de todo el redondo. Conserva todas las características de los nuevos trabajos, pero se eleva gracias a los detalles de corte vintage.

A partir de aquí, las novedades nos irán llegando con cuentagotas. Con el riff de Like a Perpetual Funeral, por poner un ejemplo, puede que os quedéis con ganas de algo más, pero si conseguís alcanzar el corte que da titulo al redondo, vuestros desvelos no habrán sido en vano. Solo por poder presenciar como tras un suspiro de Aaron, el violín rompe el ritmo, os merecerá la pena manteneros despiertos.

Los momentos para celebrar, nos son repartidos con la poca efusividad que se les atribuye a los de Yorkshire. Tres mastodónticos cortes de Doom sin edulcorar, acaban por cerrar el trabajo de manera casi tan brillante, que como se abrió. Ocupan más de veinticuatro minutos del álbum, pero me gustaría destacar los últimos ocho que componen Abandoned As Christ. Ocho minutos de oscuridad sin freno, que rebosan angustia y soledad a manos llenas.

Viéndolo en perspectiva, sin dejar que los sentimientos guíen mis palabras, he de concluir afirmando, que ningún fan de la banda se podrá sentir defraudado con esta nueva colección de temas. Puede que no se trate de su mejor obra, pero mantiene el nivel al que nos tienen acostumbrados.Aaron sigue sonando arrebatador y Andrew continua envolviéndonos con su guitarra. La solidez de esta pareja, solo es equiparable a la firmeza de la propuesta que defienden. El Doom como estilo último, sigue siendo aquí lo único que importa. Dudo mucho que no sea eso, más que suficiente para la simpática legión de tipos raros que les seguimos.

Puedes leer el original AQUÍ!

1. Kneel till Doomsday
2. The Poorest Waltz
3. A Tapestry Scorned
4. Like A Perpetual Funeral
5. A Map of all our Failures
6. Hail Odysseus
7. Within The Presence of Absence
8. Abandoned As Christ
My Dying Bride "A Map of all Our Failures" My Dying Bride "A Map of all Our Failures" Reviewed by ABdMetal on 21:40 Rating: 5

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