Wintersun, sala Sonora (Erandio)

Resulta toda una paradoja en si misma, comenzar el verano con una banda que toma al invierno como eje absoluto para la mayoría de sus composiciones. El quinteto de Death melódico Wintersun iba a ser el encargado de ponernos en situación, con la semana recién iniciada y el concierto de Def Leppard  asomando aun por el retrovisor. La  inclasificable mescolanza estilística que plantean sería el primer acicate para movilizar a la peña hasta la Sonora, que nunca se hubiesen dejado caer por nuestro país el segundo y más importante, lo del nuevo discazo que venían presentando, la guinda precisa para convertir la cita en incuestionable. Muchos motivos por parte de los de Jari Maenpaa como para que el recinto elegido en Erandio, presentase una entrada más que digna, la fecha escogida, por desgracia, sería un duro rival a batir. Un lunes a fin de mes,  con los festivales veraniegos a tiro de piedra y dispuestos para vaciar los ahorros de los sufridos  aficionados, no entra dentro de los parámetros en los que uno pretendería hacer caja con un concierto. La promotora Madness Live por fortuna, no se amilanó y nos proporcionó la oportunidad de saborear una de esas giras que recorren habitualmente Europa, y que por estos lares casi nunca llegamos a catar.Con todos estas ideas agolpándose mientras nos acercábamos a la Sonora y el sol despidiendo  la  preciosa tarde de verano que acabábamos de disfrutar, nos topamos con un cartel en la entrada que iba a darnos algo más en lo que pensar. Anunciaba que Wintersun habían tenido un problema con el autobús y no llegarían a la hora prevista, la cosa parecía que iba a ir para largo.
Mientras hacíamos tiempo hasta que los fineses alcanzasen la Sonora, tuvimos que padecer cuarenta minutos de caspa transalpina a cargo de los infumables Wind Rose, una banda a la que le sobraban defectos de principiante y mal gusto en general. Sonando como una parodia de Conception perpetrada por los Teletubbies, repasaron alguno de los cortes de su opera prima ante la indiferencia del respetable. Con un volumen innecesariamente alto y rodeándolo todo de coros pregrabados de poca monta, nos dejaron con la vergüenza ajena que solo son capaces de conseguir los horteras de primer nivel.Una hora y pico después de presenciar semejante truño llegaban los Wintersun a toda prisa para poner fin a la espera y arreglar el desaguisado en el que se había acabado convirtiendo el lunes. Con el tiempo tan presente en sus composiciones pisándoles literalmente los talones, tuvieron que chequear el sonido en un lateral del escenario mientras toda la tropa se afanaba por inmortalizarles a ras de suelo.  Se ausentaron durante un par de minutos para subirse a las tablas con la intro de su última creación atronando de fondo y el alboroto de la chavalería allí presente, haciéndoles los coros.


Sons of Winter and Stars daría inicio a una hora larga de Death Metal melódico sin macula, en la que la eficiencia iba a primar sobre las sorpresas. Lanzando punteos similares a los que clavaban los primeros Children of Bodom, estrofas deudoras de los Gamma Ray más épicos y melodías que Blind Guardian hubiesen aceptado como suyas, los de Jari Maenpa se harían con el control de la Sonora desde el principio hasta el final.

El público presente se mostraba eufórico  respondiendo con pogos y melenas al viento a las poderosas acometidas de los músicos. El sonido sin ser todo lo diáfano que podía llegar a ser, tenía la suficiente claridad como para que distinguiéramos cada instrumento como es debido, en este punto sobresalía Kai Hahto y su aplastante manejo de baquetas. El espectáculo que suponía verle aporrear su batería me retrotraía a los grandes grupos de Power, esos en los que los encargados de guardar las espaldas de la banda brillaban cada vez que tenían ocasión.
Tomando como ejemplo para lo mencionado el demoledor arranque de Winter Madness, disfrutamos viendo como la peña se encolerizaba al son de los blast beats inmisericordes. Imágenes de Emperor tratando de meterse en la piel de Dragonforce, las que se me venían a la mente a cada segundo que transcurría.


La épica se mezclaba con el Black Metal en simbiosis perfecta, completándose en un hibrido de múltiples padres y vistoso resultado.
La cosa se detenía con Death and the Healing y volvía a coger fuerza con Time, mientras la chavalada no paraba de corear a los fineses como a héroes en un universo paralelo, la media de edad ayudaba en este último renglón de la historia. Gente joven en su mayoría, savia nueva de la que se apretuja frente al escenario a pesar de que sobren dos kilómetros a sus espaldas, daba al recinto un color entrañable cuanto menos.
Beyond the Dark Sunincitaba a hacer el cabra con sus veloces galopadas y el cristo terminó por montarse, no quedaban muchas más balas en la recamara ni falta que iba a hacer, los Wintersun se lo llevaban crudo y Jari Maenpaa sonreía satisfecho. Starchild pondría el broche de oro a tanto alboroto y jolgorio, de la misma forma que todo había comenzado, con una cerrada ovación. No hubo sorpresas desagradables que lamentar, ni Darkness and Frost para completar el Time, ni problema alguno que les impidiese salir con la cabeza bien alta del recinto,  tan solo una entretenida hora en la que el invierno se apodero del verano sin pedir permiso.

Unai Endemaño
Stun!!
Wintersun, sala Sonora (Erandio) Wintersun, sala Sonora (Erandio) Reviewed by ABdMetal on 21:55 Rating: 5

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.