Crónica: RESURRECTION FEST 2016 (Viveiro, 7,8 y 9 de julio 2016)


Increíble el buen ambiente y las ganas de pasárselo bien que se respiraban en todo el recinto nada más poner los pies dentro, y más teniendo en cuenta la tormentaza que se había caído la tarde anterior, que hubiese podido enfriarle los ánimos a cualquiera! Pero nada más lejos! Miles de personas se paseaban ya desde recién empezada la tarde del jueves, y es que esta edición ha sido, hasta el momento, la más populosa y con diferencia!

Nosotros empezamos nuestro festival particular viendo a los asturianos Soldier, que con su potente trash de la vieja escuela animaron al personal a empezar los primeros circle pits de la jornada. Con buen rollo y mejor humor, daban paso a otra banda peninsular, los andorranos Persefone. Sorprendieron al público con un death metal muy progresivo, interpretado con gusto exquisito, e incluso se permitieron el lujo de agasajarnos con un medley más que original de Star Wars.

Con el cuerpo que nos pedía más metal progresivo, nos acercamos al escenario principal a dejarnos llevar por la clase de la banda británica Tesseract. Elegancia y técnica a partes iguales, desde luego no dejan indiferente a nadie… corres peligro de teletransportarte si cierras los ojos! Mención especial a la increíble voz del retornado Daniel Tompkins, que en uno de sus exagerados ademanes, se fue al suelo. Eso sí, no dejó de cantar ni con esas!

Caña de la buena es la que repartieron los madrileños pero más que internacionales Wormed, que a buen seguro destrozaron las cervicales de más de uno! Brutalidad a tope y cambios de ritmo vertiginosos en el Chaos Stage! Paralelamente, en el Ritual, los californianos Stick to your Guns enloquecían a su público desgranando sus temas más conocidos de hardcore melódico, como Nobody o Such Pain, que hicieron que la carpa saltase al unísono. Dejaron paso a los siguientes de la tarde, While she Sleeps, coreadísimos especialmente con su famosa Seven Hills, y consiguiendo crear un ambiente único con su pegadizo metalcore.



Una de las anécdotas de la jornada vino de la mano de Crisix y su cantante Juli Baz, quien en pleno concierto propuso matrimonio a su novia ( quien aceptó, por si os pica la curiosidad…), desatando los aplausos y la hilaridad entre el personal. Thrash metal a piñón desde Catalunya, conquistaron al público con su velocidad y temas como The Great Metal Motherfucker.
Si hablamos de leyendas del punk, no podemos dejar de nombrar a Bad Religion, banda norteamericana que lleva activa desde finales de los setenta, y que aún a día de hoy siguen haciéndonos dar botes de alegría con su propuesta desenfada y, aún a pesar de todo, juvenil. Deleitaron a sus muchos fans con clásicos como American Jesus, Fuck You o Punk Rock Song. Siguen en forma, no cabe duda!

Para nosotros, uno de los conciertos más esperados del día, el de los helenos Rotting Christ, quien nunca defraudan con su metal extremo que oscila entre el black y el death, con melodías hipnóticas y estribillos llenos de furia con los que no puedes dejar de mover el cuello! Los hermanos Tolis y compañía descargaron toda su rabia en Viveiro, haciendo vibrar al público con temazos crudos como Noctis Era, Societas Satanas o Kata ton Demona Eautou, siempre con una presencia impecable y una garra en el escenario como pocos!

Gran cambio el que nos esperaba en el escenario principal con Bring me the Horizon. Una de las bandas más solicitadas por el público con su metal moderno, a medio camino entre el metal alternativo, el rock y el post-hardcore, sorprendieron con unos juegos de luces impresionantes y con mucha energía, haciendo saltar al respetable con canciones como Avalanche, Follow you y Throne. Seguramente el concierto más multitudinario del día!

Presentando su último disco, King, en el Chaos Stage, los italianos Fleshgod Apocalypse sorprendieron a muchos con su atuendo decimonónico y sus orquestaciones clásicas.
Contando en escena con la impresionante voz soprano de Veronica Bordacchini, quien favorecía aún más la impresión de encontrarte más en un palco de ópera que en un concierto de death metal, el quinteto interpretó una especie de obra de teatro oscura y obscena, que si bien no acabó de sonar de todo clara y empañó un tanto las orquestaciones, nos mantuvo expectantes y con ganas de más!

Y por fin llegaba el turno de los cabezas de cartel del jueves, los daneses Volbeat, que ya entrada la medianoche congregaron a una gran cantidad de gente dispuesta a disfrutar con su heavy metal teñido de rockabilly. La voz de Michael Poulsen nos puso los pelos de punta a más de uno, haciéndonos bailar al ritmo de temas como el que abrió el show, The Devil´s bleeding Crown, Lola Montez o su guiño a Johnny Cash con Sad Man´s Tongue, dejándonos con una sensación entre el entusiasmo y la melancolía. Grandes!

Quién ha dicho que en Galicia siempre llueve?! Bajo un sol de justicia, que nos acompañaría en la segunda y tercera jornadas del festival, salen Desakato con su derroche de energía, acercándonos su rock urbano y poniendo a los más madrugadores a vibrar con sus reflexivas letras e incluso consiguiendo un nada despreciable wall of death! Con el ambiente ya calentito salen a escena los madrileños Avulsed, una de las bandas de metal extremo mejor valoradas en España, que descargan su death metal potente y
ponen al público a repartir leña como si no hubiera un mañana!


Seguimos con otros madrileños, estos de aún más largo recorrido, Hamlet, quienes son capaces de congregar a un buen número de fans en el escenario principal! Con temas como Irracional o Denuncio a Dios nos demuestran que quien tuvo retuvo, siendo capaces de crear un momento único cuando todo el público terminamos con nuestro trasero en suelo, para después saltar como locos!

                     


Dejan paso a los americanos Battlecross, que continúan la estela de death metal de la tarde, esta vez mucho más melódico, que nos hace pegar botes al ritmo de melodías tan pegadizas como la de Push Pull Destroy o Never Coming Back. Una gran banda a descubrir!

Abriendo con su aclamada Bloodmeat, los canadienses Protest the Hero crean la locura en el escenario principal, con la carismática voz de Rody Walker que es capaz de dejar boquiabierto al más pintado. Con su hardcore mezclado magistralmente con metal progresivo de lo más vertiginoso, sellan un concierto de sobresaliente!


Volviendo al Chaos Stage, de nuevo nos esperan unos españoles “repetidores” en el Resu, Angelus Apatrida, siempre simpatía y cercanía con el público. Con su thrash metal directo hacen las delicias de sus muchos fans, y nos ponen las pilas con canciones como Give´Em War o You are Next… nunca defraudan!
A su vez, en el Ritual, Rise of the Northstar congregan a una multitud con su personalísima mezcla de metalcore y rap, derrochando actitud a cada tema.
Una de las bandas más esperadas de la tarde, los estadounidenses Hatebreed, salen en el escenario principal con una energía apabullante y envolviéndonos a todos con su hardcore desaliñado y con un set list amplísimo en el que no se olvidaron ni uno de sus temas más solicitados, abriendo con la potente Destroy Everything y siguiendo con Looking Down the Barrel of Today… quién da más?

A las nueve de la noche, pero aún bajo un sol brillante, salen en el Chaos los portugueses Sinistro, una apuesta de última hora tras caerse del cartel los belgas Amenra. Sin duda la propuesta más diferente del festival, que presentaban su último disco Semente, un trabajo profundo e hipnótico que te arrastra a los confines del doom metal más pasional. Y eso fue justo lo que nos ofrecieron, un show personalísimo, con una Patricia Andrade que te envuelve ya no sólo por su increíble voz, sinó por sus dotes como actriz sobre las tablas… fascinantes!

Con la mente aún en trance nos dirigimos a la carrera al abarrotadísimo escenario principal, pues allí nos esperaban los franceses Gojira, una banda que, sencillamente, ya están a otro nivel! Técnica pura con un esfuerzo aparentemente mínimo, y con temazos tan intensos como L´Enfant Sauvage, The Heaviest Matter of the Universe, que obviamente no podían faltar, pero presentando también algunos cortes de su nuevo trabajo, Magma, como la magnética Silvera, Stranded o la machacona Only Pain. Como siempre, un espectáculo verlos sobre las tablas!

En el Chaos Stage nos esperaban los impresionantes Dark Tranquillity, listos para ofrecernos un concierto de esos que no olvidas fácilmente! Y eso que, hay que reconocer, hasta más de mediado el show la guitarra de Niklas Sundin no empezó a escucharse correctamente, lo cual empañó bastante la potencia de la banda de death metal melódico. Aún así, el gran frontman Mikael Stanne, tan comunicativo y enérgico como siempre, nos metió a todos en el bolsillo, y temazos tales como la anhelada Monochromatic Stains o Therein- que sonó de forma apabullante!- fueron muy coreados y aplaudidos por el público. Volvió a aparecer una bandera en el Resurrection Fest, aunque en esta ocasión fue una bandera de Galiza con el nombre de la banda, que alguien lanzó desde el público, y después de tomarse fotos y besarla, Stanne preguntó emocionado "puedo quedármela?". Para cerrar, una Misery´s Crown que nos deja con ganas de más, de mucho más!

Y así llegábamos a los cabezas de cartel del viernes, The Offspring, que habían conseguido que gente de lo más dispar se apiñara por todo el campo enfrente del escenario principal. Una cosa está clara, seas o no seas fan de los californianos, te lo vas a pasar bomba en un concierto suyo, pues no fallaron los clásicos como Have you Ever, Come Out and Play, All I Want o, para cerrar, las ya míticas Americana y Self Steem, que hicieron que hasta el más perezoso diese botes por el recinto. Un derroche de vigor durante más de una hora, durante la cual hubo también tiempo para la delicadeza al piano con Gone Away, ese guiño –buscado o no- al Mad World de Gary Jules.

En el Ritual Stage, una de las bandas más queridas por el público del Resurrection, los neoyorkinos Madball, deciden durante su concierto cambiar el nombre del escenario por el de Melchor Roel, antiguo alcalde de Viveiro fallecido hace unos años, y al que les unía un gran afecto. Emocionados, y consiguiendo que el público nos emocionemos también, reparten caña en forma de hardcore, demostrando por qué, a pesar de todos los años que llevan en activo, siguen siendo unos de los grandes de la escena. Muchas son las ediciones que llevan viniendo a este festival, pero siguen siendo capaces de llenar el recinto año tras año!

Ya muy avanzada la noche, pero con la gente con muchas ganas de juerga, se presentaron los finlandeses Turisas desgranando sus temas del más puro battle metal, y con el simpático Warlord al frente que nos entretuvo entre canción y canción contándonos aventuras varias sobre sus peripecias cerveceras…Temas épicos como To Homlgard and Beyond, Battle Metal o Stand Up and Fight consiguieron que nos sintiéramos como auténticos vikingos! Sin olvidarnos de su ya clásica versión de Rasputin de Boney M, un puntazo!



Y con estas nos retirábamos para volver al día siguiente con las pilas cargadas, a afrontar la última jornada del festival!

El primer grupo al que pudimos ver el sábado, bajo un sol abrasador, fueron los catalanes Obsidian Kingdom. Tres sus recientes cambios en la formación, nos resultaron aún más experimentales si cabe, ofreciendo un concierto de rock metal alternativo crudo y con mucha fuerza, y obsequiándonos temas tales como Darkness o A Year with no Summer.


Empezando ya con un trallazo llamado Under Attack, los germanos Destruction no se amilanaron ante la sofocante temperatura y durante casi una hora bordaron un concierto de thrash metal apabullante en el que no dejaron títere con cabeza. Second to None y Total Desaster fueron otros de los cortes elegidos para arrasar con la tarde del sábado!
Cuanto menos sorprendente es el directo de los noruegos Shining. La banda de avant- garde metal consiguieron dejar con la boca abierta a más de uno y llevarse a nuevos fans en el bolsillo, tras ofrecer un show dinámico y vertiginoso en el que destacó sin duda la presencia del saxo de Jorgen Munkeby.
De forma paralela, en la carpa los australianos Thy Art is Murder congregaban a una buena multitud que vibraba con su deathcore de cortes rápidos y ramalazos groove, deleitando a su público con temas como Reign of Darkness o Holy War.


                 

Como bien rezaban cientos de camisetas, Bullet for my Valentine eran unos de los más esperados por muchos de los presentes en el festival. Con un concierto de más de una hora, demostraron que no son sólo unos ídolos de jovencitas, y es que tras escuchar Worhless, Venom o Tears don´t Fall en directo, no puedes negar que los galeses se desenvuelven más que bien con su heavy metal de corte moderno, agasajándonos además con un potente solo de batería de manos de Michael Thomas.

Los siguientes de la jornada, los noruegos Enslaved que, sin disimular que estaban a punto de derretirse sobre el escenario, lo dieron todo y más deleitándonos con un repaso a lo largo de su carrera, con verdaderos temazos de viking metal con tintes blackmetaleros. Así, pudimos disfrutar de temas antiguos como Eld, algunos a medio camino como el caso de Fenris, y otros más actuales, como el último en caer, Isa, que nos dejó la sensación de que el concierto había durado demasiado poco!

A lo largo de la tarde el recinto del festival se había ido llenando todavía más ( ¡como si eso fuese posible!), preparándose para la llegada de los grandes no sólo del día, sino del cartel. Miles de personas buscaban un hueco, e incluso un lugar privilegiado desde el cual poder palpitar con Iron Maiden, la banda que consiguió arrastrar a Viveiro a personas a las que jamás habías pensado encontrarte en un festival de metal.


Bastante puntual, la mítica banda británica pone en marcha su show calentando motores con el Doctor Doctor de UFO sonando a modo de intro. Tras una corta escena con Eddie como protagonista, Bruce hace acto de presencia para empezar con If Eternity Should Fail; entra el resto de la banda y Maiden ya han conquistado Viveiro antes siquiera de haber comenzado. Un concierto de 2 horas de duración, con absolutamente toda la parafernalia que les acompaña en la gira. Cambios de telón, Eddie paseando por el escenario, o apareciendo como un gigante tras la banda, fuego sobre las tablas en Number of the Beast… y sobre todo, himnos que forman parte de la vida de cualquiera que haya dedicado un mínimo de atención al metal. Así, Children of the Damned nos pone la piel de gallina, por no hablar de la increíble épica de Hallowed by Thy Name, donde Dickinson aparece soga al cuello en ristre. La banda suena como nunca, están viviendo ya una ¿tercera? ¿cuarta juventud? No importa, Maiden siguen siendo los abanderados del metal y la contundencia con la que a día de hoy siguen sonando cañonazos como Fear of the Dark no hace sino darles la razón. Bruce salta, corre, ondea banderas y escala por todo el escenario manteniendo el tipo, aunque obviamente, no con la misma voz de hace unos años. Iron Maiden no viven de rentas en sus directos, y los 6 temas que cayeron de su Book of Souls así lo demuestra. El broche final con Wasted Years es, directamente, el motivo por el que miles de fans congregados en la localidad lucense, aman a Iron Maiden. Y nosotros también!

Los suecos Entombed A.D. fueron los encargados de continuar con la fiesta después de la locura desatada con Maiden. Basando casi todo su set en temas de Entombed, haciendo las delicias de sus fans más antiguos, intercalaron también algunos temas posteriores a la desaparición de la banda original, como la melódica The Winner has Lost o Second to None. Todo un derroche de actitud, fuerza y death metal de la vieja escuela!

Algo similar es lo que ocurrió con Abbath, quien en el escenario principal desgranó un setlist con Immortal muy presentes durante todo el show. El carismático vocalista noruego nos sorprendió con una banda bien compenetrada en directo y con temas propios posteriores a su salida de la mítica formación, como la guitarrera Winterbane o Ashes of the Damned. Si obviamos el retraso en empezar, y que casi diez minutos antes de la hora ya habían terminado el concierto, nos quedamos con la potencia y la personalidad que prodigaron sobre las tablas!

Para nosotros, el Resurrection 2016 estaba llegando a su fin… A la una de la madrugada salían en el Chaos Stage los suecos Graveyard, con su stoner setentero con tintes psicodélicos, y regalándonos temas del más puro blues. Indudablemente, Graveyard son muy buenos en lo suyo, uno de los referentes del estilo a día de hoy, aunque es cierto que los temas bluseros coparon más de la mitad del setlist, haciendo bajar un poco el ritmo de la noche. Temas como Hisingen Blues o The Apple and the Tree, fueron algunos de los que pudimos disfrutar y bailar como si en vez de en el Resu estuviésemos en Woodstock!

Y con esto, nuestra noche llegaba a su final! Salimos del recinto con una sonrisa de oreja a oreja, después de haber pasado tres días de lo más intenso, acompañados de buena música, mejor ambiente y un entorno irrepetible!
No podemos olvidarnos de comentar que, si no hubiese sido por la cantidad y variedad de puestos de comida, en los que encontrar comida vegana resultó más que fácil, nuestra estancia no habría sido tan placentera. Y por muchas otras cosas: la noria, las sesiones de firmas, y otras actividades paralelas que consiguieron que pudiésemos tomarnos un respiro cuando lo necesitamos y no nos aburriésemos ni un minuto.
Por todo esto y más, para nosotros el mejor Resu hasta el momento… esperamos el 2017 con ganas!

Fotografías Iron Maiden y BFMV: Iván Mouronte.
Crónica: RESURRECTION FEST 2016 (Viveiro, 7,8 y 9 de julio 2016) Crónica: RESURRECTION FEST 2016 (Viveiro, 7,8 y 9 de julio 2016) Reviewed by ABdMetal on 0:25 Rating: 5

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