Crónica: VOA HEAVY ROCK FEST 2016

Ocho ediciones de festival a nuestras espaldas desde que, allá por el 2009 y más por casualidad que por otra cosa, decidimos acercarnos al pueblo de Vagos atraídos por un cartel bastante apetitoso. Hoy, en 2016, el que empezó siendo un pequeño festival en el que podías cenar con una sande a 1 euro, y tras sufrir el tercer cambio de ubicación en lo que lleva de historia, se enfrenta también a un cambio de nombre, para pasar a ser, simplemente, VOA Fest. De un modo u otro, estas variaciones más o menos drásticas han ido afectando al festival para acabar siendo, prácticamente, un evento distinto.


Así, pasamos de Vagos a Corroios, a casi tres horas de distancia, y aunque si bien es cierto que el montaje y la organización eran casi idénticas y por momentos llegabas a olvidarte de dónde estabas- mismo pareciera que estabas de vuelta en Vagos-, la verdad es que para los nostálgicos como nosotros, esta mudanza duele más en el corazón que en el cuentaquilómetros.

Por lo demás, cada vez que asistimos a este ya clásico festival en Portugal, volvemos con la misma sensación: ambiente de lo más agradable, comida y bebida a precios asequibles, buen rollo y sonido atronador. No se puede pedir más!

De vuelta a los orígenes, este año el VOA se repartió en dos días, y no en tres como venía siendo tónica en los últimos tiempos. Así pues, nos presentamos el viernes con muchas expectativas e incertidumbre por lo que nos encontraríamos, y con unos Dark Oath ya parapetados en el escenario dispuestos a sacarnos de nuestro sopor- ¡no olvidemos que estábamos a casi 40 grados!-.
Los portugueses sorprendieron con un Death metal de tintes épicos y mucha fuerza, especialmente de mano de Sara Leitao, quien supo engancharnos a todos con su potente voz y su actitud mientras nos presentaba su recién salido último disco. Gran forma de empezar la jornada!

En una onda mucho más progresiva, que nos recuerda a ramalazos a bandas como Gojira o incluso Meshuggah, llegan los italianos Adimiron, una banda a tener muy en cuenta! Con un tiempo escaso en el que hacer gala de su técnica, supieron aprovecharlo más que bien desgranando seis de sus temas más representativos y dejando huella entre los asistentes.

Y si piensas que todo en la música está visto y oído, es porque aún no conoces a Mantar! Cómo dos personas sobre un escenario pueden convertirse en una auténtica apisonadora es algo que los alemanes controlan con creces. Con una puesta en escena cuanto menos curiosa –batería y micro uno frente al otro, y en paralelo al público- y disculpándose por no ser todo lo rápidos que les gustaría por culpa del insufrible calor (¡quién lo diría!), nos asombran con una potencia casi impensable para sólo dos instrumentos, y con un estilo musical difícilmente clasificable que se mueve entre el doom, el hardcore y el black metal más underground. Toda una sorpresa, si bien la falta de otros sonidos acabó por hacer el show un tanto monótono.

Con un reciente cambio de formación y con un disco nuevo bajo el brazo salen a escena los suecos Katatonia. Empiezan el set con una July que nos pone los pelos de punta, para después centrarse más en sus dos últimos trabajos, que se mueven menos dentro del doom para adentrarse en terrenos más progresivos. Un Jonas bastante comunicativo nos entretiene mientras durante unos minutos se suceden varios fallos en los samples de Hypnone y My Twin, para luego continuar demostrándonos que las nuevas incorporaciones a la banda encajan a la perfección. Terminan con Forsaker, un tema que no podía faltar en un concierto más que brillante aunque quizás no demasiado pasional.


Poco o nada queda de los Anathema que practicaban death/doom a principios de los 90, y su concierto de esta noche nos lo dejó más que claro. Anathema, además de ser una de las bandas más queridas de Portugal, son una de esas formaciones que han trascendido cualquier etiqueta y son un estilo en si mismas.
Comienzan de la forma más desgarradora y nostálgica con la homónima Anathema, para seguir creando un ambiente único con Untouchable partes I y II. Con el púbico ya totalmente entregado a los pocos minutos de su inicio, y las fantásticas voces de Vincent Cavanagh y Lee Douglas meciéndonos como en una ensoñación, los de Liverpool sellan uno de los conciertos más mágicos del festival, para terminar, como no podía der de otro modo, con Fragile Dreams, consiguiendo ponernos a todos a cantar a voz en grito.

Y casi sin darnos cuenta llega el turno de los cabezas de cartel de la primera jornada, los suecos Opeth, quienes repetían en el festival después de sólo un par de años.
Mr. Moustache –como Akerfeldt se refería a si mismo- hizo gala de su humor ácido como ya viene siendo habitual, y no sólo demuestra ser un frontman soberbio, sino todo un showman!
Con un setlist escogido con mucho gusto, sin medias tintas de por medio ni bajones de ritmo, nos entusiasman con temas como The Drapery Falls y con riffs que son ya clásicos dentro del metal como los de The Grand Conjuration o la que viene siendo su predilecta para cerrar conciertos, Deliverance.
Gran show para terminar un gran día!


La tarde del sábado empieza un poco más temprano y de forma distinta, presentándonos Blackhearts, un documental que cubre la historia de 3 personas de lugares tan dispares como Grecia, Colombia e Irán, su viaje a Noruega, la meca del black metal y las propias dificultades que encuentran estos metalheads para tocar la música que les da la vida en sus respectivos países. Muy interesante!

Musicalmente hablando, y puntuales como un reloj, los asturianos Soldier se suben al escenario con su característico buen humor y su trash casi salido de la Bay Area. Poco a poco el personal se fue congregando frente a ellos, y respondiendo a su buen hacer sobre las tablas y a sus sonrisas constantes. Buen concierto aunque corto, que logró despertar el interés en muchos de los asistentes.

Tras ellos, los nacionales Equaleft, una banda muy conocida en Portugal, congregan a una buena masa de gente expectante y deseosa de disfrutar con su sonido grave y sus riffs machacones provenientes de guitarras de ocho cuerdas. Derrochan energía y técnica con su death metal progresivo con tintes trash, y son capaces de animar al público con los primeros circle pits del día.


A pesar de adorar al dios Sol de la mitología babilónica, los suizos Schammasch sudan la gota gorda frente al astro rey que a esas horas de la tarde calentaba con toda su fuerza! Retrasándose más de un cuarto de hora en las pruebas de sonido, finalmente los blackmetaleros, enfundados en túnicas hasta los pies y con una actitud totalmente hermética, nos deleitan con lo que fue el primer concierto en Portugal de toda su historia. Elegancia, fuerza e intensidad es lo que nos ofrecieron los helvéticos, firmando un concierto de sobresaliente.


Uno de los más esperados, el noruego Abbath, hace su aparición al frente de su nueva banda, en una onda mucho menos oscura y más asequible que Immortal. Enfundado en su “uniforme” a pesar de que literalmente se derretía - ¡todos los hacíamos!- desata risas, ovaciones, hilaridad y un sinfín de emociones que sólo alguien tan mítico y carismático como él es capaz. A pesar del poco tiempo que llevan como formación, no deja de sorprendernos la complicidad y la compenetración que se percibe en el escenario, tanto con los nuevos temas como con las versiones de Immortal, que ocupan la mitad del set y que desatan la locura entre los asistentes. Un concierto brutal y ya no sólo en lo musical… grande Abbath!

Los británicos Paradise Lost, mucho más comedidos pero igual de coreados, siempre consiguen un sonido sucio, duro, desgarrador… que casi se acerca más al grunge o al punk que a la melancolía de muchos de sus trabajos. Un Nick Holmes lleno de energía y que no deja de cantar las alabanzas a la nacional Super Bock nos conduce por un recorrido de varias décadas a través de su historia, y si bien escogen algunos de sus himnos más clásicos como One Second o Say Just Words, el setlist por el que optan es cuanto menos curioso, olvidándose por completo del Tragic Idol y desgranando poco a poco su último trabajo hasta la fecha, The Plague Within.
Después de desaparecer unos momentos, consiguiendo que el público los llamase vociferando, salen para regalarnos cuatro temas más en los bises, que aún así, nos dejan con ganas de alguno más…


Y, finalmente, los más grandes del cartel del sábado, los alemanes Kreator salen a escena con la misma rabia de siempre, y con un Mille Petrozza por el que parece que no pasan los años.
Sin dejarse ni un solo clásico en el bolsillo, empezando ya con Enemy of God, nos prometen otra visita en breve presentando un nuevo trabajo mientras las oleadas de crowdsurfing parecen no tener fin!
Kreator nunca fallan en directo, no en vano son una de las bandas de trash metal más consolidadas y con más capacidad de adaptación… siempre es un placer poder disfrutar de los germanos!

Y con esto, el VOA 2016 llegaba a su fin… Se nos hizo corto, a pesar del solazo y el calor asfixiante, pero nos quedamos con las fantásticas vivencias y los zumos de naranja fresquitos, el ambiente tranquilo y siempre pacífico de los festivales portugueses, la posibilidad de poder comernos una riquísima hamburguesa vegetariana, los interesantes puestos de venta en lo que siempre encuentras alguna ganga y la estupenda organización.
No era nuestro Vagos, no era ni siquiera en Vagos, pero a pesar de todo, fue un fin de semana genial. Con qué nos sorprenderán el próximo año?

Crónica: VOA HEAVY ROCK FEST 2016 Crónica: VOA HEAVY ROCK FEST 2016 Reviewed by ABdMetal on 22:38 Rating: 5

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